viernes, 18 de abril de 2014

¡Si armar un puzzle fuera más sencillo!

A finales del año 2011, debía presentar mi tesis de pregrado. Debido a las diferentes protestas por la educación en Chile, la UCN, universidad donde estudiaba, se fue a toma como por 4 meses. El calendario académico se cambio, se atrasaron las vacaciones, etc. En ese momento entré en pánico ¿Cómo iba a presentar una tesis en Diciembre si ni siquiera podía entrar a estudiar a la U?

Cuando empezó el segundo semestre en la UCN (mas o menos en Octubre... si! en Octubre!) le dije a mi profe de tesis que quería congelar. No sólo me asustaba la idea de presentar una tesis sintiéndome poco segura, si no que también me daba miedo egresar y no contar con el dinero de las ayudantías (aunque te paguen una miseria). Me daba miedo dejar de ser estudiante porque no tenía plan! ¿Qué haría luego? ¿Donde haría un magister? ¿Quería hacer un magister? 


Mi profesora me escucho y luego me dio unas cachetadas. Me dijo que no podía congelar, que debía seguir adelante con mi tesis. Que como el semestre empezaba mas tarde hablara con el jefe de carrera para ver cuanto plazo tenía (por eso finalmente, terminé presentando mi tesis en Abril).

Como ella me daba mas miedo que el hecho de egresar y no saber que hacer con mi vida, inscribí la tesis y me tiré con todo. Y luego la vida sola me mostró un rumbo que quise tomar. En enero del 2012 conocí a un profesor de Concepción que colabora con mi profe de Antofagasta. No sólo se convirtió en mi cotutor de tesis si no que también me hablo sobre el magister en Concepción y la posibilidad de que continuara mis estudios en la UDEC. Así, en Marzo, a un mes de terminar mi tesis, ya tenía un plan que me hacía feliz.

Resulta que si no hubiera sido por esa profesora que me dio la confianza seguir adelante con la tesina (y el miedo que ella me inspiraba), probablemente no hubiera terminado la licenciatura sino hasta un semestre después. Quizás me hubiera quedado en Antofagasta haciendo el magister, no hubiera encontrado un área en la física que puedo decir que me gusta, y este blog no existiría.

Ahora, en el semestre de mi tesis, me encuentro mas o menos con el mismo miedo que tuve hace dos años. Pero ya no esta mi profesora para regañarme y hacer que tire para arriba. Mi profesor de tesis, es mas un "Advisor" que ese profe amigo. El que te ve desde que eras alumno de primer año y te agarra cariño. Esta bien, así deben ser las cosas, no debiera necesitar aún una profe amiga que con regaños me haga avanzar. Pero tengo miedo ¿qué voy a hacer luego? No tengo idea!

Hace unos meses mi vida estaba ordenada, con ideas a futuro mas o menos bien estructuradas. Pero a pesar de lo organizada que estuviera y la seguridad que me ofrecía, esos planes no incluían mis sueños ni mi felicidad. Hoy puedo elegir, tomar mis sueños y caminar hacia donde yo quiera... y por eso veo el futuro tan desordenado! Por que como me paso en el último tiempo de mi pregrado, ¡tengo tanto donde elegir y tantas cosas que quisiera hacer! ¿Como elegir el camino correcto?

Probablemente, con tanto desorden, es difícil ver lo que en verdad quiero, lo que me hace mas feliz. Por eso prefiero no pensar y tener la esperanza de que esa pieza del puzzle aparezca entre todo el revoltijo. Pero igual tengo miedo, no quiero hacer algo donde no sea feliz :(

¿Entonces que hago mientras espero a que pase el caos? Ir a llorarle a mi profesor de tesis no es la opción! Es que él me da mas miedo! Y creo que terminaría llorando él y le daría un tic nervioso al escuchar que tengo miedo. Bueno, para alejar los pensamientos malos y de miedo estudiar duro es siempre la mejor opción (y jugar 2048 cuando te frustras por no entender algo!). Estudiar y estudiar mientras las cosas se aclaran solas.

Ya no hay profesora que sepa que decir para darme ánimos. Esta vez mis buenos amigos se han encargado de hacerlo. Así que en estos días de colapso ellos, escribir esta entrada y mis cosas extra universidad (como la danza de mis amores y mi cursito de dibujo) han hecho que no cometa una locura, como arrancar a Antofagasta dejándolo todo (y debiendo mas de 5 millones al estado por la beca Conicyt). Aveces la vida puede llegar con cosas buenas, solo hay que tomarlas y darse cuenta cuando aparezcan.


I.




3 comentarios:

  1. Aquí continuaremos apoyándote. Las chinas y las chorrillanas seguirán siendo nuestro escape. Cada cosa tomará su rumbo por si sola y con un Tokio bol y un Developé a la second todo tendrá sentido.

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  2. A veces la sociedad nos impone tener nuestra vida toda armada según los estándares establecidos, pero no siempre es lo que uno quiere (dimelo a mí!) Así que anda tranquila, haz lo que tengas que hacer y de a poco iras viendo qué hacer, pero siempre decide hacer lo que te haga feliz :)

    Saludos,
    Carito González :)

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