martes, 8 de julio de 2014

Sí,acepto

Muchas veces he hablado sobre la complicada relación con la tesis. ¡Parece un matrimonio del que no conviene divorciarse! Algunos hablan de ella (sí, la trataré como un ente femenino) como si fuera un hijo que va a nacer, pero el proceso para finalizar tu relación con ella es tan largo y frustrante que, para mi, es más parecida a ese novio que no te convence mucho.



Cuando tu profesor guía dice las palabras "acepta a X como su legitimo tema de tesis" tienes dos opciones: Agarras tu vestido rosa, te afirmas en los tacones y te conviertes en la novia fugitiva o siguiendo con ingenua ilusión que tenias como estudiante de primer año, dices "acepto".
Para entonces, cuando las palabras "los declaro tesis y tesista " sean dichas, ya será muy tarde para arrepentirse  (ya nada puedes cambiar, solo agregaras una muchas canas y arrugas :( ).

Lo relación con tu tesis puede ser un matrimonio feliz que se acaba con la muerte ( la tuya o la de ella, nunca se sabe...) o volverse cada vez más tormentosa a medida que avanza el tiempo hasta llegar a un posible divorcio. Los hijos que no nacen entre ustedes (ese paper que ni siquiera se digna a aparecer) son razones mas que suficientes para estar al borde del colapso y querer tirar todo por el tercer piso. Sin embargo es mejor tratar de mantener la compostura y si se requiere consultar con un terapeuta para intentar salvar esa relación que, claramente, ninguno quiere que termine en fracaso: la tesis no puede valerse por si sola ya que necesita quien la escriba y tú, bueno, tú necesitas graduarte.

La complicada relación con la tesis que quizás la terapia sicológica puede arreglar.


Para lograr que esta relación funcione y no cometer un posible suicidio académico se podría intentar lo siguiente:


  • Mayor compromiso. En momentos de crisis es fácil que uno mire a la tesis de otr@ con cierta envidia y deseo.  ¿Por qué mi tesis no es tan cool? ¿Por qué ella tiene papers? Recuerda que hay un compromiso de por medio y debes trabajar duro en ello. No ayuda el estar pensando constantemente que hubiera pasado si no hubieras dicho acepto. Eso ya no paso y no tienes un DeLorean que viaje al pasado para cambiarlo.
  • Concentrate en los frutos que este matrimonio te dará y en como afectaría tus finanzas (deudas con ciertas entidades del gobierno por una beca concedida por ejemplo) y a tus posibles hijos si no lo sacas a flote.
  • Cierra tus vías de escape. No te distraigas con otras cosas. Esta bien salir un rato para despejarse, pero en momentos de crisis la atención máxima a nuestra tesis nos hará salir del agujero en el que nos metimos. ¡No realices mas actividades extraprogramáticas de las que ya tenías cuando te casaste! Sólo te desviarán de tu verdadero fin y demostrarán desinterés.
  • Desintoxica tu matrimonio. No culpes a la bendita tesis por todo. Si constantemente le dice que ella es la defectuosa y que no tiene futuro solo acumularás ira y gastarás tiempo valioso que podrías usarlo en ver que es rescatable. ¡Algo bueno debe tener!
  • Entra en el mundo del otro. Bueno, puede que esto resulte en una relación real (con personas reales claro esta) y parece un poco alocado intentarlo con un objeto inanimado pero ¿Por qué no? En momentos de desesperación quizás te ayude abstraerte y pensar como tu problema de tesis (quien sabe...).

Es cierto que la tesis nos hace pasar rabiar y caer en el descontrol. Muchas veces creo que me volveré loca y ganas de poner fin a todo y largarme al norte no me han faltado. Pero entonces pienso en mis finanzas...
La tesis no hará ningún esfuerzo para hacerte la vida mas fácil. Solo se dedicará a existir e irse luego, ojalá de la mejor forma. Por eso es mejor llevarse bien con ella, asumir la realidad del tesista y no luchar contra ellos.
Una vez que dijiste acepto no queda mas que seguir hasta el final. Solo así, al finalizar tu defensa de tesis, podrás escuchar (en tu mente obviamente) el tan esperado "y una vez separados, fueron felices para siempre".











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