miércoles, 12 de noviembre de 2014

Algunos días, cuando mi profesor quiere explicarme algo...

Aveces creo que mi superpoder rosado lo puede todo y por eso tengo mi "agenda" llena de muchas actividades. Mis compromisos con danza, pintura, sociales, de cuidado y por supuesto universitarios (los más importantes profesor, los maaaas importantes) se pelean por ser la prioridad en mi cerebro y éste termina haciendo cortocircuito. 
¿El resultado de eso?
Yo mirando al vacío y sin poder pensar en nada productivo, mientras mi profesor intenta descifrar mi rostro sin expresión.   





Nota para mi yo del futuro: Inventar el giratiempo (o un pensadero para organizar las ideas).

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