miércoles, 31 de diciembre de 2014

2014

El 2013 modifique muchos aspectos de mi vida. Cambié el lápiz labial por el bálsamo labial, la mascara de pestañas por las pestañas lacias y naturales, mis reflejos por lo que parecían puntas quemadas y mis hermosos abrigos por chaquetas para la lluvia. Gracias a Dior nunca abandoné los tacos del todo. El por qué ocurrieron esos cambios no importa mucho, ¡no hay excusa válida para no usar una caja llena de maquillaje comprada en Europa! Ese año no me importaron todos esos cambios, es mas, ni siquiera me di cuenta de ellos.

La tercera ley de Newton habla del principio de acción y reacción. Por toda fuerza ejercida a un cuerpo este generará un fuerza de igual intensidad en sentido contrario (una reacción). Entonces, para poner un poquito de física en esta entrada podemos decir que la reacción ocasionada por la fuerza con que puse mi vida el 2013 "patas para arriba" golpeo con todo el 2014.

Partió con mi viaje a Europa, una serie de eventos desafortunados. La vida ya no podía mandarme mas mensajes con tanto problemas de vuelo que tuve. Con cada vuelo que se cancelaba un mensaje de “esto fue un error" llegaba (a esas alturas me había vuelto experta en ignorar los mensajes de la vida). Al volver a Chile, sin embargo, me sentía feliz, feliz por volver a casa y por apostar por cosas mas grandes este año, terminar mi tesis y avanzar en la danza y dibujo. Pero esa anestesia de felicidad duro un mes. 

La óptica no era mi área, menos la parte experimental. Mi desempeño como física teórica se limitaba a ser mejor resolviendo matemática que sistemas físicos reales. Con tanta materia nueva que tenia que poner en mi cerebro me invadió la ansiedad, mi productividad estaba en números negativos y las arrugas de mi profesor aumentaban. Y con la tesis encima abandoné el curso de dibujo que tomé en la facultad de artes (no hay tesista que aguante hacer 25 croquis en 2 días) y el gimnasio (adiós verano sin polera =( ).

Fue mas o menos a mitad de año cuando el peso de lo ocurrido desde el Verano, mas el estrés de la tesis y la tristeza de los cursos que había dejado se me vino encima. Me derrumbé literalmente. Cerré las cortinas de mi habitación y me volví adicta a Netflix y a las papas fritas Lay's. Así, mis escritos sobre la tesis disminuyeron y las entradas melancólicas en mi blog aumentaron.

Pasado Septiembre, encontré al fin los primeros resultados de mi tesis. Para mi profe ese acontecimiento fue mil veces mejor que la crema lechuga y a mi me desconecto al menos 2 semanas de Netflix. Pero mi tesis no estaba lista. Mis conocimientos de área continuaban no siendo suficientes y a esas alturas, luego de haber muerto y revivido unas cuantas veces, me encontraba muy cansada como para aguantar los constantes retos de mi profesor y mi yo interna. Así, antes de finalizar el año despedí por un tiempo a uno de los grandes amores que encontré al llegar a Conce, la danza. 


Quería finalizar esta entrada catalogando el año 2014 como uno de los peores que he tenido, pero no pude. Es verdad que fue un mal año pero aún así ocurrieron al menos cinco acontecimientos muy importantes. Entonces, en lugar de nombrar al 2014 el peor año de mi vida prefiero llamarlo el año donde me reencontré conmigo misma. Los malos momentos de este año me obligaron a ser fuerte, a no avergonzarme de decir en voz alta lo que estoy pensando (bueno... solo algunas de las cosas que estoy pensando) y lo mas importante, volver a recordar el sueño que me motivo a empezar en este maravilloso mundo de la ciencia.  


No creo que un cambio de número haga que el próximo año llegue con mas energía y suerte; más bien son las decisiones tomadas antes que finalicé el "viejo año" las que definirán parte del nuevo año. Y por eso fue mas o menos a principio de Diciembre, cuando los días de sol llegaron a Concepción, que citando nuevamente a la fabulosa Carrie Bradshaw con la frase

"No por miedo vas a dejar de ser tu misma"


despedí con un corte firme a todos esos fantasmas que me tenían encerrada tras unas gruesas cortinas, junto a las ya arruinadas y viejas mechas californianas. Me puse uno de esos hermosos y fabulosos vestidos que combinan con el maquillaje de colores cálidos de la temporada y, sobre a unos tacones bien firmes, me preparé para decir hasta siempre 2014.

Feliz año nuevo a todos, a los lectores de este humilde blog rosado y a los que vendrán en un futuro. Que el 2015 sea un año con menos miedos, mas sueños cumplidos y zapatos en oferta por todos lados. 


domingo, 7 de diciembre de 2014

Profesor ¿podría revisar mi avance de tesis?


Uno de los problemas de escribir la tesis es encontrar a mi profesor desocupado en su oficina (o solamente encontrarlo). Por alguna razón "siempre" que voy con algún tema urgente a su oficina me encuentro con que ha salido hace un minuto. Por eso, cuando ni actualizar constantemente Dropbox ayuda, termino aprendiéndome sus horarios de clases, comidas y viajes para "casualmente" encontrármelo fuera de su lugar de trabajo.