martes, 26 de mayo de 2015

Mayo, Día 25: Diario de una tesista previo a su defensa de tesis

Mayo, día 25

Querido Diario:

parece que el frío recién se apodero de Santiago! Después de los 30º de la semana pasado ayer la capital amaneció con un frío enorme, de esos en que no es necesario poner agua fría al té ya que se enfría rápidamente.

De a poco la vida Santiaguina se va apoderando de mi y yo de ella. Andar con un libro es crucial ya que aveces las esperas del bus se hacen eternas al igual que los viajes en metro. Gracias al ambiente seco de Santiago las queridas hojas que caen de los árboles en Otoño son mas crujientes que en Concepción por lo que ando de hoja en hoja saltando por las calles para escucharlas sonar (sí, es uno de los grandes placeres de la vida).

El gran problema de Santiago es, aunque no lo creas, la infinidad de posibilidades. Talleres por donde mires y gimnasios listos para tu disposición. Pero en verdad más que la gran cantidad de posibilidades, es la escasees del tiempo y la falta de dinero. Como leí por ahí, es terrible ser pobre y con gustos caros u.u! Como estoy en el limbo entre el magister y el doctorado, la pobreza me ha tocado y por eso me ha resultado difícil encontrar un curso de danza. La mensualidad de algunos lugares supera al doble de lo que estaba acostumbrada a pagar en Concepción y mas información que la que puedo sacar en internet no encuentro. Además, la tesis aún me tiene de manos atadas y moverme con libertad como si no tuviera nada mas en que pensar es imposible. En fin, para poner punto final a la vida sedentaria hice uso de una de mis tarjetas de crédito y me inscribí en un gimnasio. Solo así podré comerme todos los postres tranquila!

Hoy fue un día de aquellos donde casi todo sale mal. Una exposición cerrada, el cambio repentino del clima y un café caro que sabía peor que uno preparado por mí me dejo con cara de fastidio gran parte del día. Menos mal que acostumbrada a que días malévolos como estos pasaran en Conce, tenía el soundtrack del Rocky Horror Picture Show listo en mi Iphone por lo que "Damn it, Janet" sonaba en todo su esplendor a medida que me levantaba el ánimo mientras tomaba el metro en hora punta.

Ya llevo un mes en la capital y puedo decir que he sido feliz a pesar del smog. Hace unas semanas atrás mientras caminaba por estas calles tan concurridas me encontré una estrella de metal tirada en el piso. nadie mas que yo pareció verla y en lugar de pensar la explicación mas obvia ( que el hecho de ser de región y de que paso tropezándome me ha acostumbrado a andar mirando el piso) preferí tomarlo como una señal. Esta gran ciudad me tiene puertas abiertas esperando que las cruce y día a día a pesar de la congestión y las señoras Velociraptor que te empujan para ganar los asientos en el metro, me hace sonreír (como cuando encontré hoy un Vapiano en el Parque Arauco).  En este mes ha vuelto mi yo lectora de antaño, la que pasaba pegada a un libro en cada viaje. También encontré en la clase de cuántica avanzada de la PUC a mi yo entusiasta por la física; aquella que esperaba ansiosa a que llegara el día de la clase. 

Quizás aún queden algunos meses en los que tenga a mi querida danza en modo de pausa pero la espera no me pone triste. Solo me queda creer que la estrellita (probablemente perdida de un cinturón de esos que venden a las afueras del metro clandestinamente) es un buen augurio y muy pronto cruzaré una de esas puertas que he buscado por tanto tiempo. 

                                                                                                      I.

P.S: Tengo un secreto que no he podido contarte. Por ahora he querido dejarlo solo mío pero muy pronto creo que la presión hará que fluya. Por mientras, mantén tus páginas en blanco atentas. 




2 comentarios:

  1. Me gustó mucho ...muy buen post....la vida te trae retos ...lo interesante es tener la fortaleza para superarlos...buena suerte en todo, un abrazo!

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