lunes, 6 de julio de 2015

La querida paranoia ha llegado

Hoy cuando fui a almorzar donde mis tíos, uno de ellos me pregunto "Sobrina, ¿Qué hará cuando gane mucho dinero?". Le respondí que quizás cuando ocurriría eso, que por ahora solo soy becaria Conicyt y lo que me pagan no me alcanza aún para comprar unos zapatos Loui Vuitton como Dior manda. Entonces mi tío dijo "pero en algún momento tendrá que ganar mucho dinero, ¿Qué hará? ¿Se comprara una casa, un auto, viajará fuera de Chile?" Entonces me quede pensando, ¿Qué vendrá después del doctorado? Pues no tengo idea. Le dije que no sabia, que como están las cosas no podría asegurar el quedarme por siempre en Chile. Amaría poder entrar en la academia pero ¿Qué pasa si en Chile no encuentro trabajo dentro de una Universidad? ¿Y si no consigo un puesto como postdoc aquí? Tendría que buscar por otro lado, quizás en tierras lejanas. Y pensar eso me aterró.

No tengo tiempo para dibujar, pero esto refleja totalmente como me siento. =(
Hace ya un tiempo me hice la idea de que la carrera que elegí es un poquito singular y se aleja de los estereotipos de vida a la que la gente esta acostumbrada, por eso no es raro escuchar que mi papá me pregunte aveces ¿Y cuando vas a trabajar? o la pregunta del terror ¿Cuándo te vas a casar y tener hijos? Es bien típico también que tus amigos te etiqueten como la eterna estudiante y que se quejen de tu horario tan poco laboral y tan universitario. La vida en esta carrera para querer convertirse en científico es así, llena de incertidumbre sobre el futuro, poniendo en duda incluso el lugar donde uno estará los próximos 4 años.

Se supone que terminaré mi doctorado cuando ya tenga treinta, buena edad ya para echar raíces y buscar lo que toda persona debiera querer entrando en edad adulta: estabilidad laboral, financiera y familiar. Y si bien me asustó el pensar en la inestabilidad que mi carrera me entrega, también me aterro el pensar la estabilidad como una opción de vida cercana, porque seamos sinceros, probablemente el doctorado pasará tan rápido como mi tiempo en el magíster (al igual que mis veinte :( ).

Hace poco estuve cerca de lo que se llama estabilidad en el mundo adulto y cree (o creamos) un cuento donde la casa, con chimenea y perro, son parte de él. Sí, en mi cabeza se veía bonito. Se me ocurrió entonces, que sería buena idea preguntar sobre la opción de hacer otra carrera en la universidad, como Licenciatura en Artes, mientras tomaba el doctorado en Santiago (ahora que lo escribo, el hacer un doctorado y cualquier licenciatura a la par parece mas que de locos). So, el susodicho con el que había creado tal idea de estabilidad me dijo que tomar una carrera de artes era una muy mala idea ya que con el doctorado tendría poco tiempo y que como pensábamos en vivir y armar algo juntos tenía que también darle tiempo a esa relación. Probablemente no es para nada descabellado ni anormal lo que me dijo pero al escuchar eso también escuche como mi corazón se hacía pedazos, vi una nube negra que se posaba sobre mi y pensé "no estoy lista para esto, no tan temprano".

No quiero una vida común, no a mis 27 años al menos. No quiero pensar en que después del doctorado se acabarán las aventuras y tendré que sentar cabeza y actuar como la sociedad manda. Una de las cosas mas lindas en esta carrera como científica es que nada es como debiera ser. Me ha sorprendido cada día con algo nuevo como cuando entre al magíster. Tenía todo planificado para estos 2 años pero resulta que a mitad del camino la vida me tendió una trampa y cambié por completo la dirección en la que me dirigía. Volví a planificar mi vida entonces pero resulta que la cosa volvió a cambiar. Me sorprendió con un viaje a Europa cuando no pensaba encontrarme con esas tierras tan prontamente. E incluso todo puede ser caótico cuando investigas algo; crees que va dirigido hacia un lado pero sin pensarlo la cosa da un vuelco y paf el Nobel!!!!...pero eso no les pasa a todos, normalmente da un vuelco y escribes sobre otra cosa.

Mientras pensaba todo lo anterior para responder a la pregunta de mi tío se me ocurrió que podría haber estudiado cualquier otra carrera, una incluso en la cual no tuviera que invertir tanto tiempo persiguiéndola pero esa inestabilidad o mas bien, esa posibilidad de sorpresa que esta carrera te entrega día a día me motiva a continuar 4 años aún, preparada para el asombro.

Ya queda nada para mi defensa de tesis y no puedo estar mas nerviosa. Ese futuro cercano si que me espanta. ¿Y si mi tutor decide que no le gusto mi tesis y me cancela a último momento? ¿y si me quedo en blanco cuando me hagan preguntas y hago el ridículo? ¿y si se me rompe un taco el día de la presentación? mi paranoia esta actuando en todo su esplendor como diría mi prima psicóloga. Es bueno cerrar etapas, me dijo una amiga y el que fuera tan difícil el pensar siquiera en cerrar esta me ha quitado el sueño los últimos días. En fin, estos tres años han estado llenos de sorpresas y dudo que el día de mi defensa sea la excepción. ¿Qué me esperará? ¿Un posible reprobado? Mi paranoia actúa de nuevo, no puedo evitarlo!! Perdón por tener tan botado este blog. Prometo que post defensa de tesis subiré todas aquellas entradas creadas en mi cabeza que el tiempo no me dejo plasmar en la red.

                                                                                                                              I.
  

2 comentarios:

  1. Nunca había comentado antes alguna entrada, son muy buenas, pero esta en particular refleja muy bien lo que siento en estos momentos. Sin embargo me enamoré de la ciencia y aquí estamos cumpliendo nuestros sueños.
    Cariños y besos

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    1. Gracias Carlita :) Éxito y cariños

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