lunes, 7 de septiembre de 2015

Tras bambalinas

Los días previos a mi examen de grado fueron un poquito terribles. Todo empezó dos semanas antes donde por faltar un papel que tenía que entregar, debí retrasar dos semanas mi examen (no quiero parecer supersticiosa pero la fecha agendada para el día 13 de Julio nunca me dio buen augurio). Con la segunda fecha fijada ya nada podía cambiarse. así que pase esas dos semanas preparándome para lo que se venía, terminando mi presentación, leyendo nuevamente mi tesis y pasando horas en el gimnasio tratando de liberar estrés para así evitar, por ser presa del pánico, desmayarme frente a mi tutor en plena presentación (sobre zapatos con 15 cm de taco).

Viajé a Concepción un día antes de mi presentar mi tesis. Fui a ver a mi querido profesor esperando el último regaño pero solamente me tranquilizó y se dedicó a hablar de cosas de la vida...¿Quién era éste ser y qué había hecho con mi tutor de tesis?

Alcancé a practicar dos veces antes de dejar la Universidad para ir a preparar mi sueño de belleza para el gran día gran y todo funcionó "ok" (salvo por el proyector de la "sala de ensayo", que algún error tenía y mostraba toda mi presentación en tonalidades rosa. No bromeo!). Ya en casa estaba tranquila y la verdad es que mi única preocupación era el pronóstico de lluvia hecho para el día siguiente (Adiós mi sueño de usar el pelo ondulado al día siguiente).

El día de mi examen de grado, llegué una hora antes a la Universidad y mi profesor me llamo a su oficina, sugiriéndome algunos cambios en mi presentación (No se podía esperar menos de él. Este si es el tutor de tesis que llevaba mas de dos años conociendo). Pero mi expresión lo dijo todo y las modificaciones no fueron hechas. Preparados para entrar al campo de batalla, profesor y tesista se dirigieron al salón a preparar la presentación y esperar a la comisión. Y ahí empezó el problema que duró al menos 20 minutos: El proyector no aceptó a mi computador vestido de rosa por mas veces que lo prendimos y apagamos nuevamente. La sala contaba con otro computador pero el programa que había utilizado para la presentación era exclusivo de Mac (obviamente el otro computador tenía Windows). Finalmente después de una gran parafernalia entre mi profe y yo logramos comenzar con la defensa de tesis. La moraleja es entonces siempre tener un plan B, y en este caso contar con una presentación en PDF.

Todo terminó saliendo bien, salvo algunos retrasos posteriores con mis papeles de grado ya que como debía cerrar mi beca de Conicyt de Magíster para firmar la de Doctorado tuve que apurar los trámites y "dilatar" el tiempo para alcanzar a hacer todo y que no me quitaran la beca (mi actitud insistente ayudó a que todo avanzara mas rápido que la velocidad de la luz! Segunda moraleja de esta entrada)

Con esta entrada queda cerrada mi experiencia en la Universidad de Concepción como estudiante de Magíster en ciencias Físicas y se abre una nueva etapa en donde me he convertido en una estudiante de Doctorado en la querida ciudad de Santiago (Eso sí, prometo subir los artículos faltantes de Cosmophysics).

jueves, 3 de septiembre de 2015

SOS ¿Dónde esta mi querido tutor de tesis? (cuando él o ella no contesta tus llamadas de auxilio)

Cuando me encontraba terminando mi tesis, la comunicación entre mi tutor y yo era un caos. Varias veces ocurrió que no sabia nada de él y por más veces que actualizara Dropbox, le enviara emails, le mandara mensajes por Whatsapp, le dejara llamadas perdidas en el teléfono o intentara las antiguas señales de humo nada ocurría. Al final pensaba que le habían ocurrido cosas tan exageradas como un secuestro, pero la respuesta era mucho más simple...