jueves, 20 de octubre de 2016

Para que nunca más...


Cuando empecé con mi maniática campaña de entregar mis tareas y trabajos en hojas rosadas, además de tener casi todas mis pertenencias en el mismo color, no tenía muy claro del todo el asunto. Partió como una forma de molestar y se transformó en algo con un poco mas de contenido. Tenía 18 años y estaba acostumbrada a ver el rosa por todos lados en mi colegio. Ingresé a la carrera de Física sintiéndome minoría y, después de haber ya visto la película legalmente rubia, se me ocurrió la genial idea de exagerar mas aún mi gusto por el rosado ¿Quién dice que las minorías no se pueden hacer notar? Sin embargo no caí en la cuenta de que mi en principio humorada, podría convertirse en una tarea difícil.


 Cada momento en que fallé en la licenciatura no sólo lo sentí como un fallo a mi misma, si no que también a todo lo que quería representar. Tenía miedo de que pensaran que fallaba por acentuar el color rosado, dándoles la razón a quienes lo encontraban estúpido y les desagradaba a mares. Sin embargo mis fallos fueron normales a los de cualquier hombre que viste de azul o cualquier mujer que es mas callada que yo, y terminé mi carrera con muchos aciertos. Lamentablemente, no estaba del todo equivocada con que el ser demasiado rosada traería habladurías y años después me entere de que el que me fuera bien en mis estudios era tema de discusión (o copuchentería); se me dijo trepadora en lugar de responsable, esforzada y estudiosa que es lo que en verdad soy. Ni genio, ni superdotada, sólo una estudiante de física empeñosa que destaca sus trabajos en un color poco usual con el fin de que una cosa tan bonita como la ciencia pueda dejar los prejuicios atrás. 

Hay muchos temas que me tienen preocupada en la academia y de eso hace mucho tiempo tengo ganas de escribir, pero hoy les voy a contar sobre algo más puntual y bastante serio. El día de ayer una cantidad muy grandota de mujeres marchó por mi país con el objetivo de buscar la igualdad de género. No sólo fue en Chile la gran convocatoria, si no que también se dio en Argentina, donde inicialmente se formó el movimiento #niunamenos. En mi ámbito de trabajo lo que más me preocupa en que hasta cuándo las mujeres que ingresamos a ciencias duras como la física, vamos a sentir no sólo el peso de nosotras mismas como estudiantes, si no que también como mujeres. Hasta cuándo vamos a sentir que si fallamos no solo se nos juzgará como personas si no que también como género. Y hasta cuando las mimas mujeres vamos a juzgar de mala manera a otras mujeres. En mi camino para convertirme en científica escuché mas de una vez hablar mal sobre una mujer, donde se decía que se hacía amiga de sus compañeros para que la ayudaran a pasar las materias, que sola no se la podía. Escuche a hombres y mujeres y un par de veces hasta a mi misma entrando en el círculo para agredir a alguna chica muy conversadora y amigable, que pedía ayuda con las tareas. ¿Desde cuándo el pedir ayuda es mal visto? El día en que me llegaron los comentarios que hacían hacia mi y recordé un par de veces que tuve que aguantar que se dijera que pasaba mis materias porque seducía al ayudante me arrepentí de haber entrado en el maldito circulo de descalificación. Y me entristeció escuchar que la gran parte de las habladurías venían de bocas de personas de mi mismo género. ¿Al ser minoría no debiera alegrarnos ver a una mujer esforzada y exitosa? Escuché criticar a compañeras pero jamás me toco escuchar una discusión donde se ponía en dudas las capacidades de un hombre, y se dudaba sobre si sus éxitos venían de su propio esfuerzo o de que posiblemente sedujera al profesor o a sus compañeros para aprobar bien.

Mi paso por la carrera científica ha tenido altos y bajos y me he encontrado con profesores y compañeros que sin importar que les entregara un papel rosado o azul con mis resultados, se fijaron solamente en el contenido...sin juzgar. Es por eso que creo que hace falta más de ese tipo de personas en el mundo académico, donde todos y todas compartimos la gran alegría de poder hacer ciencia. Para que nunca más las mujeres tengamos que sentir que llevamos el peso de todo un género en la espalda. Para que nunca más tengamos que sentirnos poco libres por ser amigables y para que nunca más una chica de física tenga que vestir su trabajo de rosado con el fin de querer decir "soy chillona, amigable pero ¡hey! yo me la puedo por mi propio esfuerzo".

                                                                                                                 Iv.

viernes, 7 de octubre de 2016

Un erizo, un nobel y muchas ecuaciones

Cuando rendí mi examen de calificación, una de las preguntas del examen de mecánica estadística tenía que ver con las transiciones de fase. "¡Que rayos!"-exclamé. ¡Pero si eso es termodinámica! Los grandes de la física que me visitaron en sueños no me prepararon para esto. Bueno, paso el examen de calificación, paso el día donde las noticias de que tan bien (o tan mal como fue mi caso) no habíamos defendido (bueno, yo reprobé el primer intento pero ya les contaré de eso) y la vida siguió. Luego viaje a Antofagasta al matrimonio de una amiga de vida y además fui al concierto de Aerosmith. Todo esto sin recordar el bendito examen hasta que hace unas noches soñé con él. Desperté sonriente ya que a pesar de todo había un sido un buen sueño. Luego prendí el computador y ¡paf! apareció la noticia sobre el premio nobel de física 2016, el cuál fue otorgado a David J. Thouless, F. Duncan M. Haldane y J. Michael Kosterlitz debido a "descubrimientos teóricos en transiciones de fase Topológicas y fases de materia Topológicas", Aja! Un Nobel que trata sobre transiciones de fase además de muchas otras cosas ¡y yo sufriendo en el examen de calificación! Me dispuse a leer entonces sobre que trataba el trabajo que les otorgó tan preciado premio, ayudándome de la internet que siempre es muy útil cuando no sabemos mucho de los temas específicos en física.

Como muchas veces lo he dicho no soy experta en este tema y por eso debí brindar a mi cerebro toda la información que el tiempo me permitió. Mi mejor amigo en estos casos es la página "cuentos cuánticos". Por eso si quieren aprender bien sobre el trabajo ganador el premio nobel 2016 les recomiendo hacer click aquí. En este medio solamente les puedo proporcionar un pequeño esbozo rosa del tema.

Partamos con las transiciones de fase. A todos en el colegio nos explicaron el típico ejemplo de un hielo que al calentarlo se convertía en agua y al calentarlo aún mas se transformaba en vapor. Esos cambios en el objeto, de sólido (hielo) a líquido (agua) y luego a gaseoso (vapor) se llaman transiciones de fase y ocurren cuando aumentamos la temperatura sobre los objetos. 

Por otro lado existe una rama de la matemática llamada topología. Una de las cosas que se busca en topología es que la transformaciones hechas sobre el espacio no cambie las propiedades de este. Suena súper mágico, poco realista y bastante enredado lo que les acabo de contar pero vamos a intentar explicarlo. Los que me conocen saben que tengo un pequeño erizo de tierra de mascota. Su nombre es Puka y tiene un carácter bastante complicado. Cuando hace calor y no hay nadie merodeando cerca (no es muy sociable que digamos), ella se hecha de guatita a su jaula y se estira completamente ¡Parece una plancha con espinas! Todo eso parece muy bien pero basta con que yo me acerque y le hable para que, cuando anda de malas, se enoje y se haga bolita. ¡Y la verdad es que parece una pelota perfecta cubierta de pinchos! El estado "normal" de ella es estar estiradita pero ciertas transformaciones en su entorno (yo en este caso) hacen que cambie de plancha a pelota y dando esta explicación muy coloquial que quizás a cualquier matemático o físico que trabaje en esto lo puede espantar, es como les explico sobre topología! Independiente de si mi eriza cambio de plancha a pelota sigue siendo la Puka enojona llena de pinchos ¡Sus propiedades fufeadoras no cambian! Un ejemplo mas claro es el clásico de la Taza y la Dona. Podemos transformar una taza a una dona sin alterar el agujero que tiene el mango de la taza y el del centro de la dona.



Y entonces ¿Qué tienen que ver los dos conceptos anteriores con el premio nobel? Resulta que estos científicos se preguntaron acerca de que ocurriría si en lugar de aumentar la temperatura la disminuyeran a temperaturas muy cercanas al cero absoluto. En el mundo de la mecánica cuántica, la física de lo chiquitito, las particulitas tienen una propiedad llamada espín, lo cual podemos interpretar como flechitas apuntando en una dirección u otra. Bajo ciertas condiciones estas flechitas girarán en torno a un punto, todas en la misma dirección, formando así un vórtice. Como dije anteriormente, si bajamos la temperatura tendremos no uno, sino ¡dos vórtices! los cuales girarán en sentido opuesto y además se encontraran unidos. A modo de juego entonces aumentamos un poquito la temperatura y la física nos sorprende nuevamente ya que ahora estos vórtices unidos se separarán, actuando cada uno por su cuenta y a libre albedrío. ¡y que tiene que ver todo esto con topología? Pues estos cambios de los vórtices implican un cambio en la organización del sistema o también conocido como un cambio topológico. 

Como dije desde un principio, no soy siquiera una mini experta en el tema y entenderlo me costo montones. Por eso si quiere saber mas visite el enlace que le indique. Termino con el video donde se anunció a los ganadores.

                                                                                                          Iv.